¿La actitud se hereda?
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Metas (II)
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Metas y resultados.

Quedamos en el último encuentro de hablar sobre las metas y al respecto quiero retomar dos puntos que considero importantes en todo esto de los hábitos , la actitud y las metas y que finalmente resultan en el éxito que deseamos. El primer aspecto es que el éxito no es para todo el mundo y el segundo es que se requiere de una gran determinación.

He notado por años y en mi propia experiencia de vida que estar mejor siempre requiere un esfuerzo:  de informarse, de estudiar, de disposición al cambio, de aprender a tomar decisiones y muchas acciones más.

Hoy en día no existen excusas para lograr ser mejor persona y por ende tener éxito en lo que nos propongamos. El auge de la tecnología, la diáspora de conocimientos a nivel global, la economía en cada rincón del planeta cuyo funcionamiento ya no es un secreto para nadie, las relaciones que no tienen fronteras, pone a nuestros pies tantas posibilidades que sería un exabrupto pensar que tener éxito es difícil.

Lleva tiempo sí, porque todo cambio en un ser humano es un proceso; requiere trabajo, sí, porque la disciplina y la constancia deben imponerse por encima de nuestras apetencias diarias y personales; vale la pena, sí, porque aprender a ser mejores personas siempre nos va a dar un plus con nosotros mismos y con los demás que ha de convertir nuestra vida en una aventura digna de ser vivida.

En estos día escuchaba en una película a un médico que le decía a otro:

  • me llamaron para trabajar en el Memorial Hospital de…. Y lo rechacé, porque para trabajar allí se requiere ser el “mejor médico” y yo solo quiero ser un “buen médico”.

Waooo, dije yo, tremenda declaración! Y así es, tal cual. Nuestro éxito esta hecho a la medida de nuestros sueños y la determinación de llegar a ellos.

Se requiere una buena formulación del sueño que nace de nuestra pasión y talentos, y viento a favor que resplandece como un producto de la fe. Lo demás es carpintería porque lo podemos aprender a hacer.

Ahora sí, vamos con las metas, que las vamos a dividir en varias semanas porque si bien es un tema sencillo también es extenso y no quiero dejar por fuera detalles que nos dejen cortos para emprender esta ruta al éxito.

Desde que tengo memoria siempre escuché el tema de las metas como algo que se hacía anualmente, preferiblemente en el mes de diciembre; hacíamos una declaración de sueños, y cada cierto tiempo en el año se revisaba a ver cómo íbamos. Debo reconocer que no era malo del todo, el esfuerzo de pensar, escribir y revisar, algún efecto tenía porque si bien no se daban todos, cierto es que sí vi realizarse algunos milagros en esa experiencia. Sin embargo he aprendido en el resto del camino que esa técnica puede mejorarse al punto de poder decir que el cielo es el límite!

Esta semana quiero compartir dos píldoras de luz para que las reflexionen y se las lleven de tarea.

La primera es que las metas pueden y deben existir anuales porque nos dan un contexto global de para dónde vamos, en qué queremos convertirnos y un marco de visualización con el que podamos soñar. Así mismo, las metas deben desglosarse en pasos, en partes, para poder hacerlas realidad.

Me explico con dos gráficos:

En el primero está mi condición inicial, estoy en A y quiero llegar a B.

 

A _____________________________________________________________ B

 

Si no aprendo a estructurar pasos que me permitan caminar desde A hasta B de manera real, el miedo y la impotencia me van a mantener en A suspirando y deseando pero nada más.

En el segundo, estoy en A, sigo queriendo llegar a B pero, me atrevo a crear un plan de acción, en base a mis condiciones iniciales que pueden ser mis talentos, mi capacidad de inversión, mi capacidad intelectual o preparación académica, mis relaciones, etc.

 

A ____   ____   ____   ____   ____   ____   ____   ____   ____   ____   ____   B

 

Cuando en vez de una montaña entre mi sueño y mi éxito veo arbustos, emocionalmente me animo, porque veo el horizonte, mi actitud positiva se alimenta y tomo fuerzas para seguir.

Somos seres dinámicos, la vida no siempre nos ofrece el mismo paisaje y puede que aunque tengamos todo nuestro mapa estable y tranquilo, eventualmente hasta los más acomodados deban mover sus piezas para conservar sus vidas idóneas. Ni qué decir de aquellos que apenas comienzan la aventura. Igual a todos les cae el mismo aguacero.

Esta semana reflexionemos sobre lo que tenemos que ofrecer interiormente porque ese es nuestro capital de trabajo, sobre la actualidad de nuestros sueños, sobre lo que queremos lograr y en cuanto tiempo, sobre lo que estamos dispuestos a hacer (dentro de la ética y el trabajo porque de otra forma es vano) para conseguirlo, y con esas reflexiones en caliente nos leemos la semana siguiente ; en la que compartiré cómo desmenuzar ese trayecto que me lleva de A hasta B para hacerlo posible y disfrutar del viaje.

Te invito a escribir y dejarme tus impresiones, el retroalimentación nos enriquece a todos.

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